Después de
cinco clases interminables y un recreo entre medias demasiado corto, llega, por
fin, la hora de comer. No tiene mucha hambre, además el menú de hoy es un
conjunto de dos platos que Serena jamás habría elegido para llevarse a la boca,
pero en fin, es lo que hay. A tercera hora, en matemáticas, llegaron Leo y
Lucas. Llegaron a mitad de la clase, por lo que el señor García no les dejó
pasar. Cuando terminó la clase, Lucas puso como escusa: “Leo ha desayunado
demasiado rápido y se ha puesto a vomitar como un loco. Y yo, como buen amigo
que soy, he ido a sujetarle la cabeza, y así durante una hora y…”. El señor
García no les ha puesto un parte de amonestación a cambio de que Lucas se
callara de una vez, ya que no hacía más que parlotear y explicar detalladamente
cómo se hace para ayudar a un amigo que se está deshidratando a base de
contracciones estomacales, y todo ese rollo. Bueno, gracias a la locura de su
amigo, llevan librándose de los partes tres años, así que es el chico perfecto
para su círculo de amigos.
Caminan
charlando alegremente sobre algo que solamente ellos entienden y se sientan en
las escaleras del edificio de secundaria, donde se sientan siempre desde
primero de la ESO.
-mirarla,
como mueve el culo, que parece una gallina- todos miran hacia donde señala
Lucas, y entonces entienden de qué habla. Una chica alta y pelirroja natural se
mueve exageradamente mientras habla con sus dos amigas. Resultaría patética si
no fuera porque Alondra es la más popular de toda la ESO. Aunque no solo se
mueve se esa forma para que todo el mundo la mire, lo hace para que el chico
altísimo, musculado y morenazo que tiene en frente, se fije en ella. Y aunque a
simple vista parece que Marcos no le presta atención a la chica perfecta que
tiene delante y está hablando con Julio, su mejor amigo, en realidad, tiene sus
preciosos ojos verdes clavados en la figurita “90 60 90” de Alondra. Observan
como ella y sus amigas se dirigen al sitio donde están Marcos y Julio. Alondra
habla animadamente con Marcos mientras éste, hace que la escucha cuando en
realidad lo que está haciendo es mirarle en escote. – y ahora es cuando la
líder de Las Boulevard le toca el pelo al tío mas cañón del colegio, le mira a
los ojos e intenta darle un morreo delante de todo el mundo- todos ríen. El
hecho de que Lucas esté celoso de Alondra les hace reír. Desde que su amigo se
abrió a ellos y les contó que era gay todo cambió, su amigo compartía con las
chicas lo que le parecían los chicos de clase y sus amigos tardaron en
acostumbrarse, pero nunca le apartaron por ello. Vuelven a mirar donde su amigo
señala y esperan a que Alondra haga lo que ha dicho Lucas. Y,
sorprendentemente, eso es lo que hace. Enreda sus delicadas manos entre el
brillante pelo rubio y ondulado de Marcos, para, a continuación, hacer lo que su
amigo acaba de decir, aunque, no consigue llegar al final. Marcos la aparta
antes de que Alondra pueda acercarle los labios a su cara. Todos se ríen entre
dientes mientras Alondra se recompone y camina rápido hacia la cafetería con
sus dos amigas detrás de ella como perrillos. – Vaya, eso no me lo esperaba-
dice Lucas, sorprendido por lo que acaba de pasar.
-nadie se lo
esperaba- dice Serena, que no le quita los ojos de encima a Marcos, que se echa
el pelo para atrás mientras niega con la cabeza continuamente cuando se gira
para hablar con Julio.
- la líder de
las Chicas Boulevard derrotada, vaya, eso es algo digno de ver… ¿alguien lo ha
grabado? –todos se giran hacia Leo, el cual se está partiendo de risa. Serena
sonríe al recordar el día en el que denominaron a esas tres como “las Chicas
Boulevard”.
Hace
unos tres años, en primero de la ESO…
-¿desde
cuándo son tan repelentes? –desde que Serena entró en el instituto hace cinco
meses, no ha podido evitar ver como esas tres chicas se han apoderado del colegio.
-desde que
llegó la pelirroja, está claro- Noel niega con la cabeza mientras mira a las
tres chicas que tienen en frente comentando un rumor mientras se mira a un
pequeño espejo redondo para retocarse el peinado.
-esas se van
a convertir en las típicas “matonas pero siempre con el maquillaje y peinado
retocados” de los institutos americanos, ya veréis, van a ser una especie de…
de Chicas Boulevard de nuestro instituto- todos miran a Lucas esperando a que
siga hablando, pero como no lo hace, Ariana decide intervenir.
-¿se puede
saber de qué estás hablando? ¿Chicas Boulevard? ¿De dónde te has sacado eso,
tío?- no salen de su asombro y esperan a que su amigo les conteste mientras
éste, se piensa la respuesta.
-bueno, según
lo que yo sé, un boulevard es una calle ancha, larga y arbolada ¿no?- Lucas
hace una pausa mientras sus amigos asienten sin saber a dónde quiere ir a
parar- pues, como ellas están arrasando con todo, son como una calle
ancha...-Lucas para de hablar al ver la cara de incredulidad de sus amigos- me
lo he inventado ¿vale? Es la primera palabra que se me ha venido a la mente-
todos ríen después de un segundo de silencio y de varias miradas burlonas.
-bien, creo
que Lucas ha tenido una buena idea, y “Las Chicas Boulevard” es pegadizo ¿no?
Pues a partir de ahora Alondra y sus amiguitas serán Las Chicas Boulevard-
Serena sonríe a la espera de la respuesta de sus amigos.
-está bien,
un brindis por el nuevo bautizo- Noel levanta su bolsa de doritos y cada uno
coge uno de su interior y lo levantan a la vez.
-por Las
Chicas Boulevard- Serena choca su dorito con los de sus amigos para, a
continuación, metérselo en la boca- Amén- todos ríen después de ese día que no
olvidarán gracias al tonto de Lucas.
Actualmente....
Serena sigue
mirando a Marcos, ajena a las risas de sus amigos a su espalda. Es que ese
chico está tan bueno. Pero sabe que jamás tendrá una oportunidad con él. Sigue
mirándole embobada cuando, sin darse cuenta, Marcos se gira y sus miradas se
cruzan, aunque eso dura tan solo un segundo, lo que tarda Serena en darse la
vuelta. Porque, a pesar de que parece lo contrario, Serena es la persona más
tímida que existe, menos cuando entra en confianza, claro. Sonríe a sus amigos,
como si hubiera estado escuchando toda la conversación, hasta que May empieza a
mirarla fijamente.
-¿y a ti que
mosca te ha picado? – Pregunta May sonriendo, lo que incita a los demás a
mirarla fijamente.
-¿de qué
hablas?-pregunta Serena, rezando por que su amiga no la haya visto babeando por
Marcos.
-vamos, estas
como un tomate, suéltalo- Dice May, dándole un puñetazo en el hombro a Serena,
que apenas le duele.
-¿Qué
dices?-pregunta Serena, llevándose una mano a la cara. Está ardiendo, y no le
extraña. El simple hecho de que Marcos la haya mirado, hace que se ruborice. Parece
boba, ni que ese tío fuera a enamorarse de ella por una estúpida mirada- debe
ser del calor-dice, quitándole importancia- acompañarme al baño a echarme agua,
anda.
Las chicas
alzan los hombros y se levantan, encaminándose hacia el baño. Pasan al lado de
Marcos y Julio, mientras Serena se prohíbe a sí misma mirarle, pero al parecer,
los dos chicos, a los que antes sus amigos y ella habían estado observando,
tienen la misma idea que ellas, y sin quererlo, se chocan con Serena y sus
amigas, y Ariana y Serena están a punto de caer, pero no por culpa de uno solo
de ellos.
-joe, Julio,
¿eres idiota? Dios, que daño- dice Ariana, algo cabreada. May la sujeta del
brazo mientras su amiga levanta la pierna y se toca el tobillo. Mientras tanto,
Serena intenta guardar el equilibrio, sin darse cuenta de que Marcos, el que
casi la tira al suelo, la esta sujetando con los dos brazos, a tan solo unos milímetros
de su cuerpo. Serena suspira, contenta de no haberse caído y haber quedado como
una idiota delante de todo el colegio. Y entonces se da cuenta. Se da cuenta de
que el chico más alucinante de todo el colegio la está agarrando como si fueran
una pareja. Mira hacia arriba, con las mejillas rojísimas y sus ojos se
encuentran. No sabe qué decir, se ha quedado totalmente en blanco. Y está a
punto de decir algo cuando Ariana tira de su brazo y hace que vuelva a la
tierra.
-pero serán
orangutanes- dice Ariana en susurros caminando con sus amigas colgadas, cada
una de un brazo suyo, mientras Serena, en lo único que puede pensar ahora
mismo, es en el “abrazo” que le ha dado el tío más bueno del instituto.
Nota: Los personajes y situalciones que aparecen en la novela son ficticios. Cualquier parecido con la realidad, es pura coincidencia.
Nota: Los personajes y situalciones que aparecen en la novela son ficticios. Cualquier parecido con la realidad, es pura coincidencia.